¡El chocolate adelgaza!

Pocos alimentos gustan tanto como el chocolate, el elemento prohibido de las dietas pero recientes estudios y programas de adelgazamiento señalan que su mala es injustificada.

En el libro Eat Chocolate, Lose Weight  de Will Clower asegura que tomar chocolate 20 minutos antes y cinco minutos después de comer y cenar puede reducir el apetito un 50%. Y no es el único mensaje postitivo: un estudio de la universidad italiana de L’Aquila asegura que las personas que comieron una barrita de chocolate negro una vez al día durante 15 días vieron cómo su resistencia a la insulina disminuía un 50%. El chocolate negro, además, tiene grasas saludables que ralentizan la absorción de azúcares por la sangre. Ello evita picos en la insulina, responsables de frenar los mecanismos destinados a quemar grasa y de provocar hambre pese a haber comido. Por si fuera poco, la Universidad de Copenhague ha descubierto que el chocolate negro reduce las ganas de comer alimentos grasos, dulces y salados, y reduce los efectos metabólicos que el estrés conlleva.

Otro dato sorprendente: el chocolate podría evitar la obesidad. Un estudio de la American Chemical Society determina que determinados flavanoles presentes en el cacao podrían luchar contra el incremento de peso. Pero cuidado: hablamos de chocolate negro, a poder ser de un mínimo del 85%. El chocolate con leche y el blanco tienen azúcares y ácidos grasos monosaturados. Y estamos hablando de cantidades mínimas, no de grandes postres.

La dieta del chocolate

La dieta del chocolate es una dieta con la que se puede adelgazar hasta tres kilos de lunes a viernes. Esta dieta hipocalórica( aporta menos de 900 calorías) y baja en hidratos de carbono cuenta con 20 recetas gourmet en las que intervienen productos de como sorbetes o brownies de chocolate. Los alimentos de bajo índice glucémico evitan que se produzca una liberación brusca de insulina y mantienen los niveles de glucosa en sangre durante más tiempo, los ingredientes activos ayudan a reducir las ganas de comer, reducen la ansiedad, las ganas de picar entre horas y la apetencia por los alimentos dulces.